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Perú
Estadísticas, informaciones
de base
El Perú es, con una extensión de 1 285,000 km²,
el tercer país más grande de
América Latina. Está dividido en tres regiones naturales:
- la Costa, una franja angosta de 2,250 km de largo que, por su bajísimo
nivel
de precipitaciones, presenta características desérticas;
- al interior del país se encuentra la Sierra, con picos nevados
de más de
6,000 m de altura, valles profundos y extensas mesetas elevadas;
- hacia el este aumenta gradualmente la vegetación tropical en
las laderas de
las montañas, para ingresar finalmente en una zona de bosque
tropical
conocida como la Selva amazónica.
La Costa ocupa el 12 por ciento del territorio nacional; la Sierra, el
26 por
ciento; y la Selva oriental, el 62 por ciento. La Costa, que concentra
cerca del
50 por ciento de la población, es el espacio económico más
importante. En
segundo lugar se encuentra la Sierra cuya principal actividad económica
es la
minería y en tercer lugar la Selva, concentrando el 40 y
el 10 por ciento de la
población nacional, respectivamente.
El Perú aun posee grandes extensiones intactas de bosque tropical.
Los
recursos forestales se extienden en un área de aproximadamente
600,000 km².
Sin embargo, en los últimos tiempos la tasa anual de talado (de
0.4 por ciento
entre 1981 y 1990) viene registrando un crecimiento acelerado, debido
a la
creciente y desordenada colonización de la llanura amazónica.
En la región de
la Sierra, la destrucción de las reservas que aun quedaban de árboles
ha
generado considerables problemas ambientales en muchas zonas,
especialmente graves daños a causa de la erosión.
La población del Perú, de aproximadamente 25 millones
de habitantes, está
formada por indios (45 por ciento), mestizos (40 por ciento), blancos
(10 por
ciento) y otros grupos minoritarios. Aproximadamente tres cuartas partes
de la
población reside en centros urbanos. El 40 por ciento de los peruanos
es
menor de 18 años.
El último Análisis de Pobreza global sobre el Perú
fue preparado por el Banco
Mundial en 1993 (World Bank Poverty Assessment). Según dicho estudio,
el 54
por ciento de los peruanos vive en condiciones de pobreza, y el 22 por
ciento
de éstos en extrema pobreza, lo cual quiere decir que carecen de
medios para
acceder a una alimentación adecuada. El análisis indica
que la mayor
concentración de la pobreza se encuentra en los departamentos de
la Sierra
central y sur (Apurímac, Huancavelica, Ayacucho, Cuzco, Cajamarca
y Puno),
así como entre la población indígena, casi el 80
por ciento de la cual, según
dicho estudio, vive en condiciones de pobreza, y más de la mitad
en pobreza
extrema.
Desde 1990, año en que asumió el poder el gobierno del
Presidente Fujimori, el
país experimentó un radical giro en términos sociales
y económicos.
Importantes indicadores sociales, especialmente en el área de salud,
han
mejorado significativamente desde 1991. La tasa de mortalidad infantil
disminuyó, de 61 muertes de cada 1,000 nacimientos a principios
de los 90, a
40 de cada 1,000 en 1997; la desnutrición crónica entre
los niños y niñas
pequeños descendió notablemente durante el mismo período.
La tasa de
analfabetismo es del 11 por ciento a nivel nacional (17 por ciento entre
las
mujeres), un indicador relativamente favorable para un país con
un nivel de
ingresos como el Perú. Para 1999 se calcula que la tasa de inflación
apenas
llegará al 4.5 por ciento.
A pesar de los logros alcanzados desde 1990, la pobreza generalizada,
la
explotación indiscriminada de los recursos naturales y el
vertiginoso
proceso de urbanización siguen siendo los mayores problemas
sociales que
enfrenta el país. Además, es necesario seguir trabajando
en el proceso de
democratización, entre otras cosas en aras de la pacificación
definitiva del país.
Condiciones indispensables para ello son la eliminación de la tendencia
histórica al autoritarismo y la polarización política,
al igual que la promoción del
Estado de derecho y la activa participación de amplios sectores
de la población
en los procesos de decisión política.
Según cifras del Banco Mundial, en 1997 el producto bruto interno
(PBI) per
cápita fue de US$2,460 en el Perú. Sin embargo, en 1994
el 50.4 por ciento del
ingreso recayó sobre el sector más alto, que representa
la quinta parte de la
población, mientras que solamente el 4.9 por ciento recayó
sobre el sector más
bajo.
Debido a la reducida tasa de ahorro interno, en la actualidad apenas
poco más
del 70 por ciento de las inversiones requeridas para promover el crecimiento
pueden ser financiadas de fuentes nacionales. Los flujos de capital
extranjero han sido un importante factor de la evolución positiva
de la
economía en los últimos años, con todos los riesgos
que ello representa para el
crecimiento y la estabilidad, tal como quedó evidenciado con las
crisis
económicas de Asia y Rusia. A pesar de mantener una política
cambiaria
favorable, para alcanzar un crecimiento estable en el largo plazo, con
una
situación de la economía exterior estable, es imprescindible
mejorar
sustancialmente la competitividad internacional de la industria peruana.
La
nueva Constitución que entró en vigencia en octubre de 1993,
con su clara
adhesión a las reformas de la economía de mercado, confiere
al sector privado
un papel decisivo en este proceso, luego de la existencia durante más
de dos
décadas de un modelo económico intervencionista por parte
del Estado.
En términos macroeconómicos, especial importancia
revisten la reforma y el
desarrollo del sector agrícola y forestal. Actualmente en este
sector, más de la
tercera parte de la población económicamente activa aporta
apenas el 6.9 por
ciento del PBI. Tras largos años de crisis, sin embargo, pueden
observarse mejoras a partir de 1993, que se plasmaron en tasas de crecimiento
por encima
del promedio. Los principales productos para el mercado interno son la
papa, el
arroz, el maíz y el trigo. Los principales productos de exportación
son el azúcar
y el algodón. No obstante, a fines de 1997 y 1998, la agricultura
se vio
seriamente afectada por los efectos del fenómeno atmosférico
de El Niño.
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